Buscar noticias

Por título o palabra clave

Compartir noticia:

Opinión

Reforma a las Isapre: Precisemos los argumentos de la discusión

Dr. Óscar Arteaga, director de la Escuela de Salud Pública UCh

Dr. Óscar Arteaga, director de la Escuela de Salud Pública UCh

Enlaces relacionados
El Mostrador

Dr. Óscar Arteaga, diretor de la Escuela de Salud Pública UCh

El día 8 de octubre, la Comisión Asesora Presidencial para la reforma de las Isapres entregó su informe. Desde ese mismo momento se abrió una discusión en la que han abundado argumentos cuyo objetivo es invalidar el trabajo realizado o, al menos, descalificar la propuesta de mayoría, que plantea la creación de Fondo Único con Seguro Nacional de Salud. En la defensa del statu quo se ha argumentado que la propuesta de mayoría busca estatizar la salud, expropiar las cotizaciones de salud y obligar a la población a acceder a prestadores públicos como opción única de atención médica.

Analicemos los argumentos. ¿Se quiere obligar a la población a acceder solo a prestadores públicos como opción única de atención médica? No es efectivo. Las propuestas de mayoría y de minoría asumen la existencia de prestadores públicos y privados. Lo que sí hace el informe, en voz compartido por la mayoría y la minoría, es recomendar que en el sector privado prestador se fortalezca la creación de redes asistenciales, lo que tiene fundamento sanitario y también optimiza el uso de los recursos. Esto tampoco significa terminar con la libre elección de prestadores, modalidad que seguirá funcionando tanto para beneficiarios de FONASA como de Isapre.

¿Se quiere estatizar la salud? No, en absoluto. Las propuestas de mayoría y de minoría plantean como perspectiva de futuro la creación de un Fondo Único. La diferencia estriba en que la mayoría de los comisionados planteamos un Seguro Nacional de Salud como único operador, mientras la minoría plantea que existan diversos operadores (multiseguro). Tanto un seguro nacional como los multiseguros, en los países donde existen ambas modalidades, corresponden a entidades autónomas altamente reguladas, que son parte de la seguridad social y no agencias gubernamentales.

La propuesta de reforma inmediata a las Isapre que propuso la Comisión logró un consenso muy alto, posibilitando una solución a los evidentes problemas que hoy tiene el sistema. Sobre esta base, quienes suscribimos la propuesta de mayoría planteamos un Seguro Nacional de Salud como visión de largo plazo, pues este arreglo es el que resuelve de mejor modo los problemas de equidad como la selección por riesgo de salud o por ingresos de los afiliados, es más eficiente desde una perspectiva de país y también es más simple de administrar, en comparación con el desempeño de los multiseguros frente a estos problemas, la fuerte institucionalidad reguladora que requieren y los mayores costos de transacción en que esto se traduce.

¿Un Seguro Nacional de Salud contraviene el derecho constitucional de los chilenos a elegir entre un sistema de salud público y privado? Tampoco. Los seguros de salud no son sino un mecanismo a través del cual las personas acceden a lo que realmente les importa, es decir, atención de salud y, como ya he indicado, seguirán existiendo prestadores públicos y privados. Por otra parte, las Isapre fueron creadas en 1981 y la Constitución es de 1980, lo que a un ciudadano común (y también a abogados constitucionalistas) los lleva a concluir que el referido derecho es a elegir médicos, clínicas u hospitales, pero no a las Isapre o FONASA.

¿Es la creación de un Fondo Mancomunado Universal (FMU) una iniciativa que quiere expropiar las cotizaciones de salud? Tampoco es efectivo. En un genuino sistema de seguridad social, la cotización de salud no es sino un mecanismo para financiar un sistema de salud para todos. Lo anómalo en Chile es que solo contribuyen los trabajadores y no los empleadores. Existe una evidente inconsistencia cuando se esgrime el argumento de la expropiación de la cotización solo para criticar el FMU FONASA-Isapre y no a la creación de un Fondo también mancomunado para licencias médicas ni a la creación del Fondo Inter-Isapre, que no es sino un mecanismo de mancomunación entre los afiliados a estas instituciones. Es evidente que se critica lo primero y se defiende lo segundo porque es funcional a la propuesta de minoría.

¿Se quiere terminar con las Isapre? No, pero sí se les exige cambiar su naturaleza. En la propuesta de mayoría, las Isapre son concebidas como seguros complementarios y regulados. En la propuesta de minoría, se las concibe como seguros que administran el Plan de Seguridad Social. Por otra parte, la propuesta de mayoría también plantea que si el país opta por un sistema de multiseguros, no puede haber lucro en la administración de la cotización de seguridad social para salud, aunque sí puede seguir existiendo en el ámbito de los seguros complementarios.

Tanto un Seguro Nacional de Salud como un Sistema de Multiseguros son opciones de seguridad social en salud. Argumentar a favor de una u otra es legítimo. Sin embargo, atribuir a la propuesta de la que se discrepa características que no son ciertas para descalificar e impedir cambios a la situación actual, o entregar argumentos inexactos que confunden, no contribuye a una sana discusión sobre la construcción del sistema de salud que necesitamos para llegar a ser un país de clase mundial.

Lunes 17 de noviembre de 2014

Compartir:
http://uchile.cl/sp107314
Copiar

Enviar

Nombre Destinatario:
E-mail Destinatario:
Su nombre:
Su e-mail:
Comentarios: